Un año después de que la UE acogiera con satisfacción el histórico informe de Mario Draghi sobre el impulso a la competitividad europea, en el que se advertía con crudeza de que Europa necesita 800.000 millones de euros en inversiones anuales más allá de lo que pueden financiar los bancos, el entusiasmo se ha desvanecido. Sólo se han seguido el…