Iratxe García, líder del grupo socialdemócrata en la Eurocámara: «Frente a Trump, la UE debe ser mucho más activa en la defensa del modelo europeo»

La eurodiputada del PSOE censura, en una entrevista con EL PERIÓDICO, las palabras de Von der Leyen sobre el orden mundial: «Está en peligro y necesita reforzarse, pero no podemos decir que está caduco», y carga contra el PPE por sus pactos con la extrema derecha para sacar adelante su agenda política

Laura Puig

Laura Puig

Barcelona – 17 ABR 2026

Iratxe García (Barakaldo, 1974), presidenta del grupo de la Alianza Progresista de Socialistas y Demócratas en el Parlamento Europeo por segunda legislatura consecutiva, lleva más de dos décadas como diputada en la Eurocámara y ha sido testigo de primera fila de las transformaciones que ha experimentado la UE y la gestión de las crisis que están moldeando el orden internacional. Este viernes y sábado recala en Barcelona para asistir a la Global Progressive Mobilisation (GPM), donde se dan cita líderes y organizaciones de izquierda de todo el mundo para presentar soluciones a los retos que plantean Donald Trump y el avance de la ultraderecha. Un día antes atiende a EL PERIÓDICO.

¿Cuál es el principal mensaje que quieren transmitir en esta GPM?

Que frente a los desafíos, los miedos y la incertidumbre hay una respuesta progresista para resolver los problemas de este mundo. Del nivel global hasta el más básico. Hay que fortalecer la democracia, que es más necesaria que nunca. Tenemos los instrumentos, tenemos voces en todo el mundo y lo que necesitamos es un ejercicio de intercambio, de escucha, de poder armar la respuesta global que este mundo necesita.

Desde su regreso a la Casa Blanca, Trump ha dinamitado las relaciones con la UE: la ha acusado de estar «en decadencia», ha impuesto aranceles astronómicos, ha amenazado con tomar «por las buenas o las malas» Groenlandia… ¿Está la UE respondiendo de forma adecuada al presidente de EEUU?

Creo que hay voces que se están enfrentando con firmeza a ese mensaje, pero las instituciones europeas deben de ser mucho más activas en la defensa del modelo europeo, de la soberanía europea y de un modelo social que necesitamos reforzar para proteger a los ciudadanos, pero también para proteger la democracia en el resto del mundo. Se ha demostrado que la estrategia del apaciguamiento y del silencio no funciona. Frente a mandatarios como Trump que utilizan la fuerza, tenemos que ser capaces de trasladar que Europa tiene grandes fortalezas: tiene poder económico, poder social, poder comercial, y tenemos que hacer uso de ese poder.

La presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, levantó una gran polvareda hace unas semanas al decir que la UE ya no puede ser la guardiana del viejo orden mundial y que debe adaptarse, y se vio obligada a desdecirse. ¿Qué papel, según usted, debe asumir la UE en este tiempo de incertidumbre?

La UE tiene que ser la guardiana del Estado de derecho, la democracia, el multilateralismo. Está en los tratados. Para eso creamos la UE. No tiene ningún sentido esa reflexión de la presidenta Von der Leyen, y entiendo perfectamente que tuviera que hacer una rectificación, porque es todo lo contrario. Ese orden mundial está en peligro y necesita reforzarse, por supuesto, pero no podemos decir que está caduco. Lo que está es necesitado de reformas valientes, que son las que tenemos que abordar.

«La UE tiene que ser la guardiana del Estado de derecho, la democracia, el multilateralismo. Está en los tratados. Para eso creamos la UE»

Pero, ¿cómo combatir a personajes como Trump o Putin, que no tienen ningún respeto a las normas fijadas tras la Segunda Guerra Mundial?

Lo primero es reforzar el papel de Europa en el ámbito internacional. La autonomía estratégica no puede ser un deseo, tiene que ser una realidad. Y hacerlo entendiendo que este mundo ha cambiado. Las relaciones entre EEUU y Europa son fundamentales, pero tenemos que mirar a otros espacios: América Latina, Asia, África… Necesitamos hacer de la necesidad virtud. Esta situación de deterioro de las relaciones transatlánticas tiene que significar una oportunidad para abrir la vía de cooperar con estas otras regiones en el mundo.

La guerra de Irán ha vuelto a recordar esa necesidad de autonomía estratégica… ¿Qué necesita la UE para alcanzarla?

Necesita avanzar en la agenda verde, sin ninguna duda. El conflicto de Irán nos ha demostrado que esta agenda verde, que la extrema derecha y los conservadores están queriendo destruir con el mantra de la simplificación, es más necesaria que nunca. Necesitamos avanzar en una Europa que no sea dependiente de las energías de fuera, con el desarrollo de las renovables. Por otro lado, los socialistas también estamos pidiendo medidas a corto plazo para frenar las consecuencias de esta guerra. Ante el Consejo de la próxima semana, mandamos una carta a Ursula von der Leyen y António Costa con medidas concretas, como gravar los beneficios caídos del cielo de las empresas energéticas, reducir la fiscalidad a los ciudadanos o un escudo social para las familias más vulnerables porque Trump organiza la ‘fiesta’ y los ciudadanos pagamos las consecuencias.

Ante las amenazas que se ciernen sobre Europa y los mensajes de Trump sobre la OTAN, Pedro Sánchez ha urgido a crear un ejército europeo común. ¿Es algo factible?

Es un debate que tiene pros y contras, pero es el momento de las decisiones valientes. Y esta es una de ellas. Llevamos tiempo planteando la necesidad de avanzar en la defensa común europea. Se han puesto las primeras piedras con la industria de la defensa europea. Pero esto no es suficiente. Europa es un proyecto de paz y tenemos que estar preparados para garantizar esa paz.

«Trump organiza la ‘fiesta’ y los ciudadanos pagamos las consecuencias»

¿La derrota de Viktor Orban en Hungría puede significar un punto de inflexión al avance de la extrema derecha en Europa?

La derrota de Orbán es una señal de esperanza. La extrema derecha hace uso del poder de una forma que, cómo en Hungría, tiene unas consecuencias reales y efectivas para la ciudadanía en materia económica, pero también en materia de derechos sociales y de desafío a la democracia. Este ‘no’ a Orbán es un ‘no’ a Trump, es un ‘no’ a Putin, es un ‘no’ a Milei y a Abascal, es un ‘no’ a esa política del miedo, del rechazo al diferente. El resultado en Hungría tiene que ayudarnos a entender que estamos en la necesidad de entendernos y de fortalecer las democracias. 

Esta semana, Sánchez ha realizado su cuarta visita a China en 4 años. Otros líderes europeos como Macron o Merz también han visitado Pekín en los últimos meses en su intento de tejer nuevas alianzas al margen de los EEUU de Trump. ¿Es China un socio de fiar para la UE?

Es un socio con el que tenemos que trabajar y ver de qué manera resolvemos los desafíos que se plantean. Tenemos formas de entender el mundo muy diferentes. Pero también es evidente que cuando estamos planteando la necesidad de abrirnos a alianzas en el resto del mundo, lo que no puede hacer Europa es basar toda su relación política y comercial en una sola región, en una sola esfera. Pero China es un país importante con el que negociar en ese amplio y diverso mapa en el que Europa se tiene que mover.

«El ‘no’ a Orbán es un ‘no’ a Trump, es un ‘no’ a Putin, es un ‘no’ a Milei y a Abascal, es un ‘no’ a esa política del miedo, del rechazo al diferente»

España se ha mostrado desde el inicio de la guerra de Gaza muy contundente con Israel, una firmeza que se ha repetido con la actual guerra en Irán y la ofensiva en el Líbano. Cada vez más países se suman a estas críticas, entre ellos Francia o Alemania. En cambio, Bruselas se ha mantenido de perfil. ¿Cómo cree que deberían reaccionar la Comisión y el Consejo?

Igual que hemos estado defendiendo a Ucrania frente a la agresión de Rusia, Europa tiene que responder a conflictos como el de Oriente Próximo, el de Irán, el Líbano y Palestina con la misma fortaleza y la misma unidad. En Europa la política exterior tiene su complejidad. No siempre es fácil tomar determinadas decisiones, pero a mí me hubiera gustado escuchar a la Comisión mucho más vocalmente y activa en este sentido.

La eurodiputada del PSOE Iratxe García, en un momento de la entrevista en la redacción de EL PERIÓDICO.
La eurodiputada del PSOE Iratxe García, en un momento de la entrevista en la redacción de EL PERIÓDICO. / JORDI COTRINA

La actual composición del Parlamento Europeo, con mayor peso de la extrema derecha, está alterando los equilibrios tradicionales y el PPE está sacando adelante proyectos con los votos de estos grupos. ¿El cordón sanitario se ha roto para siempre?

Podemos decir que el Partido Popular ha perdido el complejo. No es posible apelar a la alianza proeuropea de las fuerzas tradicionales, como son populares, socialdemócratas, liberales o verdes, para garantizar la estabilidad de las instituciones, pero luego negociar las políticas con la extrema derecha. Lo tiene que entender el Grupo Popular Europeo, el señor Manfred Weber y la presidenta de la Comisión. El Grupo Socialista va a estar tendiendo la mano a cooperar, a entendernos desde la diferencia, pensando qué es lo mejor para los ciudadanos europeos y para Europa, pero no vamos a permitir que mientras nosotros garantizamos la estabilidad institucional, las políticas se negocien con la extrema derecha.

¿Este nuevo equilibrio de fuerzas está también provocando que las políticas sociales sólo se apliquen como parches cuando surgen crisis como la de Ucrania y la de Oriente Medio, en lugar de ser una política estructural de la Unión?

A nosotros nos gustaría, y así lo estamos demandando continuamente, que fueran políticas que estuvieran en la agenda. Y, de hecho, todo lo que hay en materia social o de vivienda en el plan de trabajo de la Comisión para este año ha sido porque los socialistas lo hemos incorporado en nuestras negociaciones. Pero es verdad que es a base de mucho esfuerzo, para el Partido Popular no es una prioridad. Y creo que se equivocan, eso va al final en detrimento del proyecto europeo.

«El Grupo Socialista va a estar tendiendo la mano a cooperar, a entendernos desde la diferencia, pensando qué es lo mejor para los ciudadanos europeos y para Europa, pero no vamos a permitir que mientras nosotros garantizamos la estabilidad institucional, las políticas se negocien con la extrema derecha»

En dos semanas está previsto que se vote la posición del Parlamento Europeo sobre el marco financiero plurianual de la UE. ¿Va a poder acordarse una posición ambiciosa?

Hemos llegado a un buen compromiso sobre cuestiones que son fundamentales, como el mantenimiento del Fondo Social Europeo, que estaba en peligro, o que exista una asignación clara a la política agrícola común y a la política de cohesión. Estamos incorporando también la garantía infantil, importante para la lucha contra la pobreza infantil. Tenemos por delante dos semanas de negociación antes de votarlo en el pleno. En principio, hay un acuerdo entre las grandes familias políticas, populares, socialdemócratas, liberales y verdes. Y espero que se mantenga el texto tal y como ha surgido de la comisión.

Otro punto importante en la agenda legislativa es el acuerdo comercial con EEUU. ¿Cómo prevé que sea la negociación con los Estados para llegar a un pacto?

Bueno, comenzamos esta semana, pero a nivel técnico exclusivamente. Los socialdemócratas hemos dejado muy claro que este acuerdo necesita una serie de garantías basadas en el respeto mutuo entre la Administración Trump y Europa que en la propuesta inicial no existían. Hemos incorporado cláusulas para marcar el inicio y el final del acuerdo y hemos dicho que tiene que ponerse en marcha un freno de emergencia para detener el acuerdo si la Administración Trump vuelve a atacar la soberanía territorial, como con Groenlandia, o la soberanía económica, como cuando hace amenazas a España con respecto a la política comercial.

La semana pasada, el ministro español de Exteriores, José Manuel Albares, insistió en que el catalán será una lengua oficial en la UE. ¿Cree que se materializará esta promesa en esta legislatura?

Yo espero que sí. Espero que quienes ponen piedras en el camino dejen de ponerlas y entiendan que la riqueza lingüística es otro de los beneficios del proyecto europeo y que ponerla en práctica nos hace sentirnos a todos mucho más europeos. Está habiendo unas negociaciones en este sentido que yo creo que llegarán a buen puerto.

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Más información en: https://www.elperiodicoextremadura.com/internacional/2026/04/17/entrevista-iratxe-garcia-lider-socialdemocrata-parlamento-europeo-trump-ue-activa-defensa-modelo-europeo-129219411.html

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