Cuando vimos a Elon Musk entrar en la sede de Twitter con un fregadero hace poco más de dos años, ¿esperábamos que las cosas fueran a ir tan rápido? La amenaza existencial a la democracia a la que nos enfrentamos aquí en Europa cuando los multimillonarios de la tecnología se pasan de la raya está calando hondo. Cuando, el 20…